SedanPET: Un aliado ideal en el tratamiento de las convulsiones en perros y gatos

Introducción

Las convulsiones en los animales de compañía son un motivo relativamente frecuente de consulta al veterinario. Estos procesos causan gran preocupación en las personas que conviven con estos animales, pues observar una convulsión es ya de por sí un hecho desagradable y angustioso, más aún si quien la padece es un ser querido.  Realmente debe darse gran importancia a estos procesos, pues si no se controlan, pueden llegar a comprometer seriamente la vida del animal, lo cual no quiere decir que no podamos hacer nada por él, sino más bien al contrario. En la actualidad tenemos a nuestro alcance métodos diagnósticos y tratamientos con los que podemos identificar y tratar satisfactoriamente la gran mayoría de estos casos.

Se calcula que la incidencia de los procesos convulsivos en la población canina se aproxima al 3%, y dentro de este grupo, en un 80% de los casos el diagnóstico final es de epilepsia, mientras que en el resto de pacientes las convulsiones son la manifestación de otro tipo de enfermedades. En el gato, la epilepsia es muy poco frecuente y, generalmente, los gatos que padecen convulsiones suelen tener otro tipo de patología que las origina. Las convulsiones son procesos que pueden producir alteraciones en otros órganos como el corazón, pulmón o riñón, así como en el propio cerebro, que puede sufrir lesiones a causa de la propia convulsión. Por tanto, la presencia de convulsiones nos obliga a realizar un diagnóstico de la causa que las origina para poder instaurar el tratamiento de la manera más pronto posible. Para ello, como en otras enfermedades, pero quizá incluso con mayor motivo en estos casos, es fundamental la buena comunicación y colaboración entre veterinario y propietario.

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Otros estudios cifran su prevalencia en el 2,55 y 2,1% de las consultas caninas y felinas, respectivamente, de un
hospital universitario en un periodo de 5-6 años. Ciertas razas como el Pastor Alemán, Golden Retriever, Labrador, San Bernardo, Cocker, Alaska Malamute, Husky Siberiano, Setter Irlandés, French Poodle mediano o Collie presentan mayor predisposición a sufrir de convulsiones.

Otras causas descritas con menor frecuencia son la hidrocefalia, lisencefalia, accidente cerebrovascular, meningoencefalitis granulomatosa, moquillo, etc.

En ocasiones las pruebas complementarias realizadas no permiten demostrar la existencia de una lesión estructural intracraneal ni de un trastorno extracraneal. En este caso se habla de epilepsia idiopática. Si se presume o demuestra una predisposición familiar, se habla de epilepsia primaria o verdadera.

Etiología:

Una convulsión es la manifestación clínica de una disfunción cerebral temporal, producida por una descarga súbita, masiva y sincrónica de las neuronas corticales.

Origen:

Las convulsiones pueden tener un origen extracraneal o intracraneal (cerebral y, más raramente, diencefálico).
Las causas extracraneales más frecuentes son las intoxicaciones y alteraciones metabólicas.

En perros se describe que un tercio aproximadamente son por intoxicaciones, principalmente a metaldehido e insecticidas (organofosforados, carbamatos), otro tercio hipoglucemias (principalmente por insulinoma y, en
menor medida, juvenil o por sobredosis de insulina), un 10% por encefalopatía hepática por shunt portosistémico y un 5% por hipocalcemia.

Otras causas descritas con menor frecuencia son la azoemia, la hipoxia (anemia, etc.) o las alteraciones electrolíticas (natremia) y acidobásicas. Más raramente se ha descrito en perros hipotiroideos, gatos hipertiroideos, por hiperosmolaridad (hiperglucemia, etc.), policitemia, hipertensión e hipertrigliceridemia, además de distintas intoxicaciones (plomo, etilenglicol, estricnina, micotoxinas, etc).

Las causas intracraneales pueden ser de naturaleza diversa: inflamatoria, neoplásica, traumática, vascular, degenerativa, etc.

Cuando se demuestra una causa concreta, tanto en perros como en gatos, aproximadamente cuatro de cada cinco casos son de origen neoplásico o inflamatorio, predominando las inflamatorias en gatos, principalmente de origen vírico (peritonitis infecciosa felina) o protozoarico (toxoplasmosis), y las neoplásicas en perros.

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Qué es la epilepsia y cómo se manifiesta:

La epilepsia se considera como un trastorno nervioso que se manifiesta por ataques más o menos frecuentes y que se caracterizan por convulsiones tónicas (como contracciones continuas de uno o varios músculos), clónicas (como alternancia de contracción y relajación de músculos), vértigo o pérdida de conocimiento. Estas convulsiones son provocadas por disturbios eléctricos anormales en el cerebro. Las causas y los factores que pueden contribuir a la epilepsia pueden ser de varios tipos: hereditario, infeccioso (bacterianas, víricas o fúngicas), parasitario, traumático, tumoral, por enfermedades hepáticas, por fallo renal, por venenos, toxinas o metales (plomo, mercurio, cobre y aluminio), por deficiencias vitamínicas o por desordenes metabólicos.

Tratamiento de la Epilepsia con Terapias Naturales:

Dentro de la Medicina Biológica existen terapias que pueden ayudar a tratar la epilepsia junto con la Medicina
Convencional. De esta manera se pueden conseguir mejores resultados e incluso bajar las dosis de anticonvulsivantes; tal es el caso de SedanPET® que como producto homotoxicológico se puede manejar de manera concomitante con los productos alopáticos tradicionales para tratar la epilepsia (terapia de reemplazo):

1er mes: se inicia la terapia con SedanPET® a la dosis recomendada (animales menores de 15 kilos, 1 tableta
dos veces al día; mayores de 15 kilos dos tabletas dos veces al día) y la dosis de fenobarbital, de bromuro de
potasio o de diazepam se mantiene igual.

2do mes: se mantiene la dosis indicada de SedanPET® y se disminuye a la mitad la dosis de fenobarbital, de
bromuro de potasio o de diazepam.

3er mes: se mantiene la dosis indicada de SedanPET® y se disminuye a un tercio la dosis de fenobarbital, de
bromuro de potasio o de diazepam.

Tipos de Epilepsia:

Se pueden ver diferentes tipos de epilepsia:

  1. Idiopática, primaria o hereditaria, que suele aparecer en razas puras de perros y gatos a la edad de 1-3
    años.
  2. Secundaria, incluye todas las convulsiones que son debidas a una lesión orgánica dentro del cerebro. Algunas
    de ellas se deben a causas:

    • Activas, como tumores o infecciones.
    • Inactiva o adquirida, debido a un golpe o lesión antigua, dejando una actividad eléctrica anormal en el área
      cerebral que causa las convulsiones.
  3. Reactivas, como consecuencia de un problema sistémico.

Tratamiento Convencional de la Epilepsia:

La Epilepsia Idiopática y la Epilepsia Secundaria Inactiva se tratarán solo con medicamentos anticonvulsivantes,
en cambio en la Epilepsia Secundaria Activa y la Reactiva necesitaremos también tratar la causa primaria.

Los productos anticonvulsivantes que se suelen utilizar en perros y en gatos son: el fenobarbital, el bromuro de
potasio o el diazepam.

Es importante saber que el tratamiento de la epilepsia es de por vida, y que no puede interrumpirse ni variarse
sin indicación del veterinario. Aún así, esto no suele ser problema para que tanto el paciente como el propietario
lleven una vida normal, simplemente es necesario que la medicación se administre todos los días de modo correcto,
en sus dosis y a su hora indicadas (generalmente la medicación debe darse 2 veces al día, cada 12 horas).

Debe tenerse en cuenta que el tratamiento de la epilepsia consigue, en la gran mayoría de los casos, disminuir la frecuencia y la intensidad de las convulsiones, pero generalmente éstas no desaparecen por completo. Aun en el caso en el que las convulsiones no puedan eliminarse totalmente, los animales que padecen esta enfermedad pueden llevar una vida completamente normal, simplemente el propietario debe saber que es posible que su mascota tenga alguna vez convulsiones y debe ser informado por el veterinario para saber qué es lo que debe hacer en ese momento.

Nota: Las convulsiones generalmente se presentan posterior a un evento gatillo o detonante, como por ejemplo una tormenta eléctrica, un ruido muy fuerte, la ansiedad por separación, el regañarle por una mala acción, y allí es donde actúa SedanPET®, ya que su formulación combina una serie de principios activos que de manera conjunta actúan generando un efecto ansiolítico y tranquilizante que hace refractario al paciente frente a tales estímulos externos, evitando así que se desencadenen las convulsiones. (SedanPET® NO TIENE ACCION ANTICONVULSIVANTE)

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